Los tres errores que no debemos cometer con el niño tímido
Ser tímido es algo tan habitual como que ser extrovertido o huraño. No es buena suerte o mala suerte tener un hijo con estas características, es una condición del niño que debemos aprender a acompañar, respetar y quizás orientar. Como esta característica socialmente no es positiva, hay ocasiones en las que puede llegar a hacernos sentir incómodos.
Quizás deberíamos preguntarnos qué es lo que nos molesta tanto de su comportamiento, ya que quizás más que preocupación por su posible sufrimiento, lo que tememos es que nos juzguen a nosotros como padres por no criar un hijo divertido, sociable, hablador, etc.

