lunes, 10 de junio de 2013

Viajar con niños

Viajar con niños puede ser toda una aventura o bien una experiencia estresante, dependiendo de cómo te plantees el viaje desde el principio. Sobre todo si tu familia extendida vive en otro país, seguramente te encuentres viajando en avión, en tren o en coche desde que tu hijo es un bebéA continuación, sugerencias prácticas para abordar los trayectos largos con niños:


Documentación:
  • Si vas al extranjero, asegúrate de que tus hijos y tú tenéis vuestros pasaportes en regla. En algunas ocasiones también requieren un permiso por escrito del otro padre (si no viaja contigo) para permitir que el niño salga del país.
  • Asegúrate de llevar el historial médico o la tarjeta del seguro médico de tus hijos y también el tuyo. Si viajas a tu país de origen, entérate por adelantado de qué hacer si tus hijos necesitan ir al hospital o al doctor.
Equipaje y accesorios:
  • Si viajas con tu bebé, piensa que no es necesario que lleves su cuna de viaje y mil cosas más. Si vas a visitar a tu familia, pídeles que tomen prestado o incluso alquilen una cuna de viaje, la silla para comer o cualquier otra cosa que necesites cuando llegues a tu destino. Viajarás más ligero.
  • Una mochila porta-bebés es ideal si vas a viajar en avión, así como un cochecito de los que se pliegan en forma de paraguas (umbrella stroller). Sobre todo si tienes más de un hijo, te permitirá mayor libertad de movimientos.
  • Antes de salir, haz una lista de lo que has de llevar en el neceser del bebé .
  • Lleva medicamentos para el dolor y la fiebre, un termómetro y lo necesario para un botiquín de viaje. Aunque suele ser fácil comprar estas cosas en cualquier sitio, así no tienes que preocuparte de ello nada más llegar.
Juegos y distracciones:
  • Dependiendo de la edad del niño, lleva sus muñecos favoritos, libros, papel o cuadernos y lápices de colores, y botanas saludables para comer. Procura dejar los video-juegos o incluso tu Iphone o smartphone como último recurso.
  • Si viajas en auto, lleva CDs con audio-libros o canciones para niños. Es entretenido para toda la familia y los trayectos se hacen más cortos escuchando cuentos.
Actitud mental:
  • Cuando viajes con tus hijos, tómalo como una aventura y mentalízate de que tendrás que dedicarles toda tu atención. Así evitarás frustrarte si no puedes ver una película o dormir en el trayecto en el avión, o si tienes que parar varias veces en el auto para que los niños vayan al cuarto de baño. Si resulta que luego tienes la suerte de poder dormir una siestecita durante el vuelo, lo agradecerás más.
  • Antes de partir, explícales a los niños en qué consistirá el viaje (ya sea en avión, en tren o en auto), y prepárate para tener que lidiar con la seguridad en aeropuertos, dar de comer a tu hijo en cualquier lugar si es un bebé, y también para calmar berrinches, discusiones entre hermanos y ataques de hambre sin perder tú los nervios.
  • Vístete con ropa cómoda y práctica: zapatos de tacón bajo, fáciles de quitar y poner, evita llevar cinturones, bisutería o joyas que tengas que quitarte para pasar por los controles de seguridad. Si vas en coche, prepárate para descansar de cuándo en cuándo o cambiar de conductor si viajas con tu pareja o con otro adulto.
Cuando llegues a tu destino:
  • No esperes poder seguir la misma rutina que tienes en tu casa. Prepárate para acomodarte a los horarios y costumbres de tu lugar de destino.
  • Por mucho que aconsejan prepararse de antemano para evitar el jet-lag, la realidad es que casi nadie tiene el tiempo ni las ganas de aclimatarse al cambio de horario antes de salir de viaje. Procura no dormir durante el día cuando llegues a tu destino, para poder dormir de noche. Y aún así, no te desesperes si eso no es posible. Recuerda que estás de vacaciones.
  • Si visitas a tus familiares, piensa que los abuelos, tíos y primos se mueren de ganas de ver a tus hijos. Relaja un poco tus reglas habituales y deja que tanto tus hijos como familiares y amigos disfruten juntos. No pasa nada porque tus hijos se acuesten más tarde o coman unos dulces más de lo normal.
  • Si necesitas un rato para ti, pide ayuda a tu pareja, tus familiares o amigos, y vete a dar un paseo sola, sal con una amiga, o simplemente ¡duerme!

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